Emociones que matan online dating panelgardiner online dating

La sociedad está acostumbrada a las noticias de asesinatos; sin embargo, cuando es un niño quien ha cometido el asesinato, cunde el desconcierto y no faltan quienes dicen que estamos en una época de decadencia moral. Resulta más fácil señalar a una entidad responsable de su crueldad: la televisión, sus amigos mayores, las acciones adultas.›› Entrando en materia, los expertos dicen que, para que un niño mate, tiene que haber una vulnerabilidad de tipo biológico o psicológico, siendo que en el primer caso puede tratarse de algo innato o bien de un daño o alteración cerebral que haya afectado los mecanismos reguladores de la conducta, sobre todo en lo que respecta al control de los impulsos.

Sin embargo, más allá de la comprensión técnica del problema, el asesinato cometido por niños siempre nos desconcierta, y es que, como dijo el escritor colombiano Miguel Mendoza Luna: ‹‹Cuando el niño pasa de víctima a victimario, pone en crisis todas las creencias, teorías y preceptos morales del ser humano.

Como quedó entrevisto al inicio, los múltiples factores pueden dividirse en exógenos e internos, división esta que es clave a la hora de saber qué tan rescatable es tal o cual niño asesino en concreto.

Dice por ello el especialista Vicente Garrido: ‹‹Cuanto más peso tengan en cada caso los factores exógenos, los factores ambientales y educativos, más posibilidades de recuperación.

Y al revés, cuanto más pesen los factores internos, es decir, de temperamento o personalidad, peor es el pronóstico.

Si presenta rasgos que en un adulto serían catalogados como de psicopatía, como insensibilidad o falta de arrepentimiento, el pronóstico es peor (…).

Una personalidad psicopática lo seguirá siendo, seguirá manipulando y buscando siempre su conveniencia, pero puede llegar a interiorizar que hay unos límites que no debe traspasar.››.

Esto nos muestra que un niño con tendencias psicopáticas no está condenado al crimen, pero lógicamente es mucho más propenso a caer en él, dado un entorno determinado, que un niño sin esas tendencias en ese mismo entorno.

Ahora, y en cuanto a los factores externos, tenemos que el niño que mata, y en líneas generales el niño que delinque con violencia, suele haber sido víctima de abandono, maltrato, carencias emocionales, y usualmente pobreza.

Puntualmente en lo que son los maltratos, las estadísticas muestran que aproximadamente un 90% de los niños maltratados se convierten en personas violentas y maltratadoras, y empiezan ya desde temprano a manifestar esa violencia, pudiendo en casos excepcionales plasmarla en el asesinato…

Ya a nivel de los mecanismos psicológicos, a veces estos suelen ser profundos y nada evidentes.

Por ejemplo, los psicólogos afirman que, cuando el niño mata con ensañamiento, está manifestando en ello un deseo inconsciente de destruir la imagen que tiene de sí mismo como ser vulnerable, buscando así librarse del sentimiento que tiene de ser una víctima.

Otra situación interesante es la que se da con la humillación; pues, cuando un niño es humillado, frecuentemente se dispara en él un mecanismo psíquico que le lleva a ver en los demás la causa de todos sus males; y esto, desde luego, va haciendo que se acumulen deseos de venganza, aumentando la probabilidad de que el niño busque hacer daño, ya que eso equivaldría a atacar la fuente de sufrimiento.

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